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La Inclusión Financiera de las Mujeres: Clave para el Crecimiento Económico

El concepto de inversión con perspectiva de género ha ganado relevancia en el ámbito financiero global. El informe “Gender-lens Investment: The State of Women in 2025” de UBS destaca que cerrar la brecha de género en financiamiento, emprendimiento y liderazgo podría agregar entre 7 y 28 billones de dólares al PIB mundial. Para lograrlo, se identifican tres enfoques principales: la inversión destinada a mujeres, la inversión en mujeres y la inversión realizada por mujeres.

Las mujeres están emergiendo como un motor económico en expansión. Actualmente, controlan el 32% de la riqueza privada global y se espera que manejen el 75% del gasto discrecional mundial en los próximos cinco años, destaca UBS.

Sin embargo, aún enfrentan barreras en inversión, emprendimiento y acceso a financiamiento. La inversión con enfoque de género se presenta como una ventaja estratégica, ya que las empresas con mayor diversidad en liderazgo tienen un 27% más de probabilidades de superar a sus competidores. A pesar de esto, solo el 18% de los gestores de fondos y el 19% de los tomadores de decisión en capital de riesgo son mujeres, lo que limita el acceso al capital para emprendedoras.

A nivel mundial, el acceso a servicios financieros ha mejorado, apunta UBS, con el 74% de las mujeres y el 78% de los hombres con cuentas bancarias en 2021.

Sin embargo, en regiones como América Latina y el Caribe, persiste una brecha significativa en el acceso al crédito, donde los hombres tienen 12% más de acceso que las mujeres.

Esta situación limita las oportunidades de inversión y crecimiento económico de las mujeres, lo que subraya la necesidad de estrategias que impulsen una mayor inclusión financiera.

A pesar de avances en educación y participación laboral, UBS estima que al final de su vida laboral, las mujeres acumularán solo el equivalente al 74% de la riqueza en manos de los hombres. Aunque actualmente controlan el 32% de la riqueza global, continúan enfrentando barreras en la inversión y el acceso a capital. La brecha de riqueza no solo responde a diferencias salariales, sino también a limitaciones en la propiedad de activos y oportunidades de inversión.

El emprendimiento femenino sigue encontrando obstáculos para acceder a financiamiento. Solo el 33% de las empresas a nivel global tienen participación femenina sobre la propiedad. Además, en Estados Unidos, el capital de riesgo destinado a startups fundadas exclusivamente por mujeres sigue siendo bajo, representando apenas el 2% del total.

Sin embargo, las empresas con equipos mixtos han visto duplicarse su acceso a capital en la última década, lo que sugiere que la diversidad de género puede ser un factor clave en la toma de decisiones de inversión.

En 2024, las empresas con cofundadoras femeninas alcanzaron un récord del 25% en salidas exitosas de capital de riesgo, lo que demuestra el potencial de estas iniciativas.

El boom del femtech y la digitalización de servicios financieros en mercados emergentes han abierto nuevas oportunidades de inversión. El sector femtech, que se enfoca en tecnología para la salud femenina, ha generado nueve empresas unicornio y está valorado en 28,000 millones de dólares. Además, la digitalización de los servicios financieros en mercados emergentes está contribuyendo a cerrar las brechas de inclusión financiera y generando un nuevo espectro de oportunidades económicas.

Aunque las mujeres poseen una porción creciente de la riqueza global, su participación en la toma de decisiones financieras sigue siendo limitada. Actualmente, solo el 18% de los gestores de fondos en Estados Unidos son mujeres, destaca la firma. Sin embargo, se estima que para 2030 las mujeres controlarán 34 billones de dólares en Estados Unidos, lo que podría transformar la dinámica de inversión. Las mujeres inversionistas han demostrado un enfoque más orientado a la planificación a largo plazo y la sostenibilidad, priorizando estrategias con impacto social y económico positivo.

La inversión con perspectiva de género no solo es una herramienta clave para la equidad, sino también un motor de crecimiento económico global. A medida que más mujeres accedan a financiamiento, lideren emprendimientos y gestionen inversiones, se generará un impacto positivo tanto en la economía como en la sociedad en su conjunto. La oportunidad de cerrar la brecha de género en inversión y liderazgo está al alcance, pero requiere un compromiso conjunto de gobiernos, instituciones financieras e inversionistas.

Comunicación Corporativa – Redacción Hablemos de Bolsa.

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