Principales desafíos que enfrentarán las emisoras para fortalecer la calidad, profundidad y utilidad de la información de sostenibilidad para inversionistas y otros participantes del mercado
La entrada en vigor de las disposiciones emitidas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBVCNBV se refiere a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, un órgano desconcentrado de la Secreta... Más), mediante las cuales se estableció para las emisoras de valores la obligación de elaborar y presentar un informe de sostenibilidad de conformidad con las NormasUna Norma se refiere a un conjunto de reglas, directrices o estándares que son establecidos por una ... Más Internacionales de Información Financiera de SostenibilidadLa sostenibilidad se refiere al desarrollo que satisface las necesidades del presente sin compromete... Más (IFRS S) emitidas por el International Sustainability Standards Board (ISSBExplora las Normativas y Alcance del ISSB, su papel en la promoción de informes de sostenibilidad es... Más), representa uno de los cambios regulatorios más relevantes de los últimos años en materia de revelación corporativa para emisoras de valores en México.
El ejercicio anual 2025 constituyó el primer periodo sujeto a esta obligación de reporte. En consecuencia, a partir del cierre del primer trimestre de 2026 y hasta el 31 de julio de este mismo año, las emisoras mexicanas han venido publicando por primera vez sus informes de sostenibilidad bajo este nuevo marco, marcando el inicio de una nueva etapa en la evolución de la información que los mercados de capitales reciben para evaluar la capacidad de las entidades de generar valor futuro considerando su exposición a riesgos y oportunidades de sostenibilidad, los efectos financieros previstos en el corto, mediano y largo plazo, y la resiliencia de sus modelos de negocio, entre otros factores relevantes.
Es oportuno reconocer el papel que la Bolsa Mexicana de ValoresLa Bolsa Mexicana de Valores (BMV) es la principal bolsa de valores en México, responsable de la ope... Más (BMV) ha desempeñado durante esta primera etapa de implementación, ya que impulsó diversas iniciativas para acompañar a las emisoras en el proceso de adopción, incluyendo cursos de capacitación, atención de consultas, espacios de intercambio de experiencias y el desarrollo de una taxonomía que contribuirá a fortalecer la estandarización y comparabilidad de los informes de sostenibilidad en los próximos años.
No obstante, la publicación del primer informe representa únicamente el inicio del proceso de adopción. Como ha ocurrido históricamente con otros cambios relevantes en materia de información financiera (por ejemplo, el reporte de estados financieros bajo IFRS Contables a partir de 2012), los mayores desafíos suelen presentarse durante los años posteriores, cuando las organizaciones comienzan a consolidar procesos, fortalecer sistemas de información, robustecer sus mecanismos de control interno y ampliar gradualmente el alcance y profundidad de sus revelaciones para el mercado.
Los alivios transitorios facilitaron la adopción inicial para el primer año de reporte
El ISSB incorporó diversos alivios transitorios para facilitar los primeros ejercicios de aplicación de las normas IFRS S vigentes al momento:
- IFRS S1, “Requerimientos Generales para la Información Financiera a Revelar relacionada con la Sostenibilidad”
- IFRS S2, “Información a Revelar relacionada con el Clima”.
Entre los principales alivios transitorios que gran parte de las emisoras aprovecharon para su primer informe destacan:
- Aplicación inicial enfocada en clima (Climate First): Durante el primer año de aplicación, las emisoras pudieron limitar sus revelaciones a los riesgos y oportunidades relacionados con el clima conforme a IFRS S2. Por ello, la mayoría de las emisoras concentraron inicialmente sus esfuerzos en la identificación de riesgos climáticos físicos y de transición, dejando para ejercicios posteriores la incorporación gradual de otros temas de sostenibilidad que también pudieran resultar materiales para los inversionistas y otros grupos de interés.
- Alivio para la divulgación de emisiones de gases de efecto invernadero de Alcance 3Las emisiones de Alcance 3 se refieren a todas las emisiones indirectas que no son de Alcance 2, y q... Más: Otro de los alivios más relevantes consistió en permitir que, durante el primer año de aplicación, las entidades revelaran únicamente sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de Alcance 1Las emisiones de Alcance 1 se refieren a las emisiones directas de gases de efecto invernadero produ... Más y Alcance 2Las emisiones de Alcance 2 se refieren a las emisiones indirectas de gases de efecto invernadero que... Más, sin requerir la divulgación de las emisiones de Alcance 3.
Las emisiones de Alcance 1 corresponden a las emisiones directas generadas por fuentes que son propiedad de la entidad o están bajo su control. Las emisiones de Alcance 2 corresponden a las emisiones indirectas derivadas del consumo de electricidad, vapor, calefacción o refrigeración adquiridos por la organización. Por su parte, las emisiones de Alcance 3 comprenden las emisiones indirectas generadas a lo largo de la cadena de valor, tanto aguas arriba como aguas abajo, incluyendo, entre otros, proveedores, transporte, viajes de negocios, uso de productos vendidos o inversiones, según la naturaleza de cada entidad.
Precisamente por depender de información generada por terceros y, en muchos casos, fuera del control directo de la organización, la cuantificación de las emisiones de Alcance 3 representa uno de los mayores retos técnicos y operativos para cumplir con IFRS S. Por ello, aun cuando este alivio transitorio dejará de ser aplicable para el siguiente ejercicio de reporte, es previsible que muchas emisoras continúen enfrentando desafíos importantes para recopilar información confiable, fortalecer la calidad de los datos y desarrollar metodologías robustas para estimar estas emisiones correspondientes al ejercicio 2026.
- Exención para presentar información comparativa: Las normas también permitieron que, durante el primer ejercicio de aplicación, las entidades presentaran únicamente la información correspondiente al periodo corriente (2025), sin necesidad de incluir cifras comparativas del ejercicio anterior.
- Flexibilidad en la oportunidad de publicación del informe: Como medida transitoria, también se permitió que, durante el primer año de aplicación, el informe de sostenibilidad pudiera publicarse en una fecha posterior a la de los estados financieros anuales.
Todos estos alivios fueron concebidos exclusivamente para facilitar la adopción inicial de las normas IFRS S y, en términos generales, únicamente resultaron aplicables durante el primer ejercicio anual de reporte. En consecuencia, el segundo año (ejercicio 2026 a ser informado en 2027) representa el inicio de una nueva etapa en la que las organizaciones deberán ampliar gradualmente el alcance y profundidad de sus revelaciones, sin perjuicio de los mecanismos de proporcionalidad previstos por las propias normas (ver sección “La proporcionalidad seguirá guiando la evolución de los reportes”, abajo).
La evaluación de riesgos y oportunidades comenzará a ampliarse
Uno de los principales retos para el segundo año de reporte consistirá en ampliar progresivamente la identificación y evaluación de riesgos y oportunidades relacionados con la sostenibilidad más allá del componente climático. Si bien algunas emisoras ya incorporan otros temas materiales dentro de sus procesos de reporte, particularmente aquellas con una trayectoria más amplia en materia de sostenibilidad corporativa, fue previsible que una proporción importante de organizaciones haya concentrado inicialmente sus esfuerzos en revelaciones de clima, derivado del enfoque climate first.
En consecuencia, durante los siguientes ciclos de reporte será necesario que las emisoras (las que aún no lo hacen, la mayoría) fortalezcan sus procesos para identificar, evaluar y divulgar otros riesgos y oportunidades relacionados con la sostenibilidad que razonablemente pudiera esperarse que afecten las perspectivas financieras de la entidad en el corto, mediano o largo plazo. Dependiendo de la industria y del modelo de negocio, ello podría incluir asuntos relacionados con capital humano, disponibilidad y retención de talento, salud y seguridad en el trabajo, derechos humanos, biodiversidad, gestión del agua, ciberseguridad, privacidad de la información, relaciones con comunidades o conducta empresarial, entre otros.
Es importante señalar que la ausencia de una norma temática específica para estos otros temas (como lo es la IFRS S2 para lo relacionado a clima) no implica que estos asuntos queden fuera del alcance del marco regulatorio, ya que la NormaUna Norma se refiere a un conjunto de reglas, directrices o estándares que son establecidos por una ... Más IFRS S1 establece el marco general para identificar y revelar cualquier riesgo u oportunidad relacionada con la sostenibilidad que razonablemente pudiera esperarse que afecte las perspectivas financieras de la entidad. Si bien el ISSB ha informado avances en proyectos relacionados con capital humano y biodiversidad, éstos aún se encuentran en etapas previas a los procesos formales de auscultación y emisión, por lo que todavía no constituyen requerimientos normativos vigentes aplicables. Mientras tanto, IFRS S1 continuará siendo el referente para abordar estos temas cuando resulten materiales para los usuarios primarios de la información financiera y de sostenibilidad de las emisoras (inversores, accionistas, acreedores, mercados, etc.).
Hacia revelaciones de mayor profundidad
Otro aspecto que previsiblemente evolucionará durante los siguientes ciclos de reporte será el contenido de determinadas revelaciones que, en muchos casos, durante el primer ejercicio fueron predominantemente cualitativas.
Entre ellas destaca la explicación de los efectos actuales y esperados que los riesgos y oportunidades relacionados con clima y/o la sostenibilidad pueden tener sobre la situación financiera, el desempeño financiero y los flujos de efectivo de las organizaciones, en el corto, mediano y largo plazo. Conforme evolucionen los sistemas de información, las metodologías de medición y la disponibilidad de datos, es razonable esperar una incorporación gradual de información cuantitativa que permita comprender con mayor precisión la magnitud de dichos efectos y los supuestos utilizados para su determinación.
De igual forma, es previsible una evolución en las revelaciones relacionadas con las medidas de mitigación y adaptación implementadas para responder a los riesgos identificados, los planes de transición cuando resulten aplicables, la resiliencia del modelo de negocio y el despliegue de capital previsto para atender dichos riesgos y oportunidades. Estas revelaciones permitirán comprender con mayor claridad la forma en que las organizaciones traducen su evaluación de riesgos y oportunidades relacionados con la sostenibilidad en decisiones estratégicas, operativas y financieras.
La preparación para el aseguramiento limitado obligatorio para el informe 2026
Otro de los retos relevantes para el periodo de reporte 2026 será la preparación, por parte de las emisoras, para atender el requerimiento regulatorio de contar con aseguramiento limitado por parte de un tercero independiente, como puede ser el auditor de los estados financieros. En 2025 el contar con un aseguramiento fue opcional para las emisoras, la mayoría de ellas optando por no contratarlo para el primer año de reporte.
Atender para el año 2026 este requerimiento implica fortalecer la trazabilidad de la información revelada en el segundo informe de sostenibilidad bajo IFRS S, documentar adecuadamente las metodologías, estimaciones y juicios utilizados, robustecer los controles internos sobre la generación de datos y definir con mayor claridad las responsabilidades de las distintas áreas que participan en el proceso de reporte.
Asimismo, será necesario contar con evidencia suficiente que respalde las revelaciones realizadas y asegure la consistencia entre la información presentada en los distintos documentos corporativos (buscando cuidar la coherencia del informe bajo IFRS S con la información de los estados financieros, otros informes voluntarios de sostenibilidad, páginas web, conferencias de prensa, etc.).
En este contexto, la gobernanza de la información de sostenibilidad tenderá a evolucionar hacia esquemas cada vez más alineados con las prácticas que desde hace años respaldan la preparación y revisión de la información contenida en los estados financieros.
La proporcionalidad seguirá guiando la evolución de los reportes
Es importante reconocer que esta evolución no ocurrirá de manera uniforme entre todas las emisoras. Las propias normas IFRS S incorporan el principio de proporcionalidad, el cual reconoce que factores como la disponibilidad de información, la calidad de los datos, la madurez de los sistemas, la complejidad de las operaciones, los procesos existentes y los recursos de cada organización pueden influir en el nivel de desarrollo de las revelaciones de sostenibilidad.
En consecuencia, resulta razonable prever que durante los próximos años continúe observándose una evolución gradual en la profundidad y sofisticación de los reportes de sostenibilidad. Algunas emisoras cuentan con una trayectoria de varios años integrando factores ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ASGASG se refiere a los criterios Ambientales, Sociales y de Gobernanza utilizados para evaluar el impa... Más) dentro de su estrategia y procesos de gestión, mientras que para otras el cumplimiento regulatorio del informe bajo IFRS S representa el punto de partida para desarrollar capacidades que continuarán fortaleciéndose conforme evolucionen sus procesos internos.
La velocidad con la que esta evolución ocurra dependerá, entre otros factores, de la madurez de los sistemas de información, la calidad y disponibilidad de los datos, la incorporación de nuevos procesos de control y la profundización en la participación de distintas áreas de la organización.
Más allá del cumplimiento regulatorio
El segundo año de aplicación de las IFRS S por parte de las emisoras representa, más allá de una actualización al primer informe, una oportunidad para consolidar la integración entre estrategia, administración de riesgos, finanzas, operación y gobierno corporativo. Constituye la siguiente etapa en la construcción de un modelo de información que permita a inversionistas, analistas financieros y otros proveedores de capital comprender con mayor claridad cómo los riesgos y oportunidades relacionados con la sostenibilidad pueden influir en la capacidad de una organización para generar valor en el tiempo. En la medida en que las emisoras continúen fortaleciendo sus procesos, la calidad y profundidad de las revelaciones seguirá evolucionando. Ese proceso, lejos de concluir con el primer informe, apenas comienza.
Autor: Víctor Hugo Vázquez Aguilar, Presidente del Consejo Técnico del IMEF





















