Uno de los dilemas más relevantes que enfrentará la próxima administración, liderada por la presidenta electa Claudia Sheinbaum, a partir del primero de octubre, será el importante nivel de déficit y deuda como porcentaje del PIBEl Producto Interno Bruto representa el valor total de todos los bienes y servicios finales producid... Más heredado por la administración saliente. De acuerdo con el más reciente reporte publicado por Hacienda, se estima que el déficit[1] en 2024 alcance un nivel cercano a P$2,000 mil millones (mm), equivalente al 5.9% del PIB (estimando un PIB de P$33,770mm). Con esto, y suponiendo que el peso cerrará 2024 en P$18.5/USD, estimamos que la deuda medida con base en el Saldo Histórico (SH) llegaría a P$17,200mm o 50.9% del PIB.
En su último reporte, Hacienda estima que el SH finalizará 2024 en P$17,047mm, representando 50.2% del PIB. Por lo tanto, en el ejercicio que presentamos se considera un SH mayor y un PIB menor[2] al cierre de 2024. El cambio en el SH (año a año) se basa principalmente en los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP), agregando otros factores que en su mayoría representa el efecto del movimiento en el tipo de cambio sobre la porción de deuda denominada en moneda extranjera. De acuerdo con el más reciente reporte, al cierre de 2024 Hacienda está agregando movimientos adicionales en la deuda lo cual denominamos “otros” por P$203mm. Sin embargo, al primer semestre, y utilizando un tipo de cambio de P$18.22/USD, el rubro “otros” alcanzó un monto de P$343mm comparable al dato que estamos utilizando en el ejercicio. En este sentido, si el tipo de cambio cierra 2024 en P$18.5/USD, el rubro mencionado alcanzaría un monto marginalmente mayor.
En lo que refiere al PIB, los datos publicados por el INEGI sugieren que el PIB real para 2024 no alcanzaría el crecimiento estimado por Hacienda en su PreCriterios 2025 de 2.5%. De hecho, los últimos datos indican que el crecimiento se podría ubicar por debajo del 2.0%.
A falta del Plan Nacional de Desarrollo 2024-2030, y los CGPE[3], existen pocos indicios sobre una meta clara de la próxima administración en torno a los niveles de deuda en el mediano y largo plazo. En los ejercicios que presentamos, suponemos un escenario en donde la deuda (SH/PIB) relativa a PIB se mantendría en el mismo nivel que el cierre de 2024. En el otro escenario suponemos un moderado crecimiento en la métrica SH/PIB.
En el primer escenario, lo cual consideramos poco factible, será necesario realizar importantes ajustes sobre los déficits, de manera oportuna para 2025. En todo caso, esto se tornaría complicado, dado que la nueva administración prevé mantener y, en la medida de lo posible aumentar, los apoyos destinados en el eje social, mientras que también se tienen contemplados algunas obras de infraestructura (gasto de capital). Por lo tanto, uno de los retos será aumentar la recaudación tributaria sin incrementar las tasas impositivas.
En un breve ejercicio hipotético, si el tipo de cambio sufriera una depreciación nominal de 1.0% anual, considerando una trayectoria optimista de crecimiento de 2.3% real (6.2% nominal) de 2025 a 2030, sería necesario reducir el déficit en 2025 a 3.0% del PIB, la mitad de lo estimado para 2024 y sustancialmente por debajo de lo observado en 2022 y 2023 de 4.3%. Adicionalmente, estimamos que la trayectoria de reducción del déficit tendría que continuar para alcanzar un nivel de 2.8% en los próximos años, lo cual no será una tarea fácil.
Los supuestos se presentan en la tabla a continuación:
Un factor adicional para considerar será la trayectoria desinflacionaria en el mediano y largo plazo, lo cual ayudaría a mitigar el incremento (en pesos) de la deuda denominada en UDIs, lo cual se sumaría a los esfuerzos para incrementar la recaudación con el objetivo de reducir el déficit. Menor inflación también podría reducir el costo de financiar la deuda en pesos.
En lo que refiere a la recaudación tributaria, destaca que, en los últimos años, relativo al PIB, se han experimentado importantes avances. Estimamos que, mientras que en 2018 la recaudación por IVA e ISR alcanzaron al 10.7% para 2023 aumentaron a 12.19%.
El escenario anterior representa un camino difícil de trazar. Otra alternativa sería uno que supone incrementos moderados en la relación SH a PIB. En las siguientes gráficas presentamos distintos escenarios trazando la evolución de los RFSP a PIB y el resultante SH/PIB. Las otras variables se mantienen en los dos escenarios. En este segundo escenario, 2030 finalizaría con una deuda de 52.8% del PIB (vs. 50.9%), mientras que el objetivo de reducir el déficit a 3.0% del PIB se alcanzaría en 2027.
[1] Medido en base de los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP).
[2] Entendemos que en base de datos que Hacienda ha proporcionado entendemos que la secretaría utiliza un PIB para 2024 por aproximadamente P$33,960mm.
[3] Criterios Generales de la Política Económica.