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El panorama de la deuda subnacional

En 2024 nos enfrentamos a un contexto coyuntural importante, con elecciones a nivel federal para los poderes Ejecutivo y Legislativo, pero también con actividad electoral en todos los estados de la República. En 31 estados se elegirán diputaciones locales, presidentes municipales y alcaldías para el caso de la CDMX, así como sindicaturas y regidurías. Adicionalmente, ocho estados cambiaran de gobernatura y la CDMX de Jefatura de Gobierno. 

Debido a lo anterior, así como a la coordinación fiscal en la que nos encontramos organizados como país, se espera un comportamiento pesimista en el gasto de inversión subnacional. Esto debido a que no se consideran grandes nuevos proyectos de inversión a nivel local, esperando solo el cierre de los proyectos emblemáticos de la administración federal, así como el cierre de proyectos de inversión locales como es el caso de Jalisco, Yucatán y Nuevo León. Sin embargo, el gasto destinado a inversión local ya se encontraba comprometido desde los últimos años, con un contexto económico adverso, así como políticas públicas y leyes que buscan disminuir el nivel de endeudamiento. Lo anterior, continuará limitando negativamente el desarrollo económico subnacional en los próximos años.

De acuerdo con el Registro Público Único de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), y con datos al 3T23, la deuda total de las entidades federativas, municipios y sus respectivos entes públicos al tercer trimestre de 2023 (3T23) ascendió a P$672,720 millones (m), lo cual, representa una reducción en aproximadamente 0.8% en términos reales con respecto al 3T22.  En lo anterior, 87.8% corresponden a la deuda de los gobiernos estatales 5.3% a los gobiernos municipales y la deuda de los Organismos Públicos Descentralizados (OPD) representó 6.6% del total de la deuda. En cuanto a la deuda de los gobiernos estatales, de 2018 al 2022 se observó una tasa de crecimiento promedio anual real de -1.8%. De igual manera, al considerar la principal fuente de pago de esta deuda, la Deuda Total ha disminuido de 71.3% de las Participaciones Federales en 2018 a 55.1% al cierre del 3T23, lo cual muestra claramente una tendencia importante de desendeudamiento relativo, lo cual no se espera que cambie para 2024.

Sin considerar a la CDMX, es importante resaltar que para los estados en México los recursos provenientes de la Federación representan en promedio 90% de sus Ingresos Totales. Esto sumado a las estructuras de gasto poco flexibles para disminuir el gasto corriente u operativo limitan los recursos ajenos al financiamiento para poder realizar obras públicas con rendimientos económicos y sociales a mediano y largo plazo. Adicionalmente, la ley de Disciplina Financiera permitió procesos competitivos más transparentes, homologación de cláusulas y contratos de crédito para evitar gastos extraordinarios en operaciones de deuda. Sin embargo, también limitó los montos de financiamiento a largo plazo que pueden adquirir las Entidades por ejercicio, lo que sumado a la aversión al financiamiento que se ha alimentado en los últimos años, y los altos niveles de tasas, limita aún más los recursos que las entidades subnacionales tienen para inversión pública. 

Como se puede observar en la figura uno, la CDMX, Nuevo León y Estado de México son las Entidades más endeudadas en términos absolutos, pero también se encuentran entre los principales estados que aportan al Producto Interno Bruto Nacional (en 2022 estas tres entidades representaron aproximadamente el 32% del PIB nacional) por lo que se esperaría que fueran los estados que continúen priorizando su inversión a pesar de que continúe incrementado su nivel de endeudamiento.

Esto sin duda, compromete el desarrollo económico local, por lo que deberíamos de buscar la presentación y activación de los planes de inversión y desarrollo federales y locales lo antes posible; definir proyectos a largo plazo, con alcance y duración mayores a una administración y no dejar de considerar inversiones que ayuden al crecimiento económico y disminución de la desigualdad. Igualmente, flexibilizar el marco legal para incentivar la obtención de recursos adicionales para inversión podría ayudar a contrarrestar la tendencia a la baja en esta variable tan importante para el crecimiento.

Por: Álvaro Rodríguez, director de Finanzas públicas y Deuda Soberana de HR Ratings.

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