Por Leonardo Bermúdez González
Director de Investigación UDLAP de IMEF Universitario
¿Qué es ESG y para qué sirven sus prácticas?
Una de las áreas con mayor crecimiento en el mundo empresarial se encuentra en las prácticas ESG, acrónimo de Environmental, Social, and Governance que significan medio ambiente, sociedad y gobierno corporativo por sus siglas en inglés. Estos fundamentos marcan una pauta importante de cómo se deberían manejar las empresas para tener un impacto social positivo, en virtud de que cada vez adquieren mayor relevancia en los informes anuales de las empresas públicas.
Las prácticas ESG buscan en principio, generar un equilibrio entre rentabilidad y responsabilidad ética, proliferando modelos de negocio que respeten los límites ambientales, que fomenten la equidad social y garanticen una gestión corporativa transparente.
A medida que los inversionistas institucionales y minoristas priorizan cada vez más estos factores, los activos bajo gestión con criterios ESG han crecido exponencialmente a nivel global. Esto plantea preguntas clave sobre la solidez y viabilidad de estas inversiones en el largo plazo, de acuerdo con Gunnar Friede, Timo Busch y Alexander Bassen, autores del análisis ESG y desempeño financiero: evidencia agregada de más de 2000 estudios empíricos, publicado en Review of Finance.
En dicho análisis, se plantea que aproximadamente el 90% de los casos estudiados, existe una relación no negativa entre el desempeño ESG y el desempeño financiero y concluyen que la adopción de ESG´s no solo busca atender a la creciente conciencia ética y sostenible, sino que también busca atender la demanda del mercado, respondiendo perfectamente a la lógica bursátil.
La constancia: el secreto de las prácticas ESG
Por otra parte, otros autores señalan que los beneficios de las prácticas ESG no siempre son constantes, ya que al no haber una estandarización con respecto a los criterios que las engloban, pueden generar señales contradictorias en el mercado.
Florian Berg, Julián F. Kölbel y Roberto Rigobón, autores del artículo Aggregate confusion: The divergence of ESG ratings, también publicado en Review of Finance, señalan que diferentes agencias de evaluación de ESG otorgan calificaciones discrepantes para las mismas empresas, lo cual crea una confusión que obstaculiza la toma de decisiones informadas y esta inconsistencia puede llevar a sobreestimar algunos activos por el mero hecho de estar empaquetados como sostenibles.
Además, cabe señalar la existencia de un fenómeno en la adopción de estas prácticas, el denominado “greenwashing”, término que hace alusión a la adopción superficial de prácticas ESG con fines meramente publicitarios o de cumplimiento mínimo.
En este sentido, puede observarse que existen muchos casos en donde los inversionistas institucionales no necesariamente impulsan un cambio estructural dentro de las empresas en términos de responsabilidad social, lo que indica que el uso de criterios ESG puede obedecer más a una estrategia de mercado que a un compromiso auténtico, como lo plantean Alexander Dyck, Karl V. Lins, Lukas Roth y Hannes F. Wagner en el artículo: ¿Impulsan los inversores institucionales la responsabilidad social corporativa? Evidencia internacional de ScienceDirect.
Cumplimiento y rentabilidad
Es importante tener una visión crítica en lo que respecta a las ESG´s, ya que a pesar de que en algunas industrias estas demuestran tener una relación positiva con los rendimientos, es importante llevar a cabo un análisis de cada perfil de acuerdo a sus necesidades y adaptar las prácticas ESG según sea el caso.
Analizar y profundizar en las medidas que toman las empresas para implementar las ESG´s será fundamental para cerciorarse de que estas son hechas con el fin de mejorar la estructura e impacto.