Cada inicio de año, muchas personas aprovechan para hacer un balance de su situación personal y marcarse nuevos objetivos y propósitos. Si tu finalidad es cambiar tu vida financiera, es importante que tus metas estén alineadas con tu situación actual y a donde quieres llegar: de este modo, podrás apegarte al plan a largo plazo.
Por ejemplo, en vez de fijarte como objetivo el simple hecho de aportar más a tu cuenta Afore, imagina cómo esta decisión cambiaría tu vida en el futuro: si esto te permitirá retirarte antes, pasar más tiempo con tus nietos, o tener una vejez con menos preocupaciones por dinero. Una vez que puedas imaginar para qué tomarás acción, es indispensable que tu meta sea cuantificable y alcanzable. Es decir, si vas a aportar a tu Afore, fija un monto de tus ingresos mensuales para este fin. Es decir, si tienes ingresos de 20 mil pesos, y aportarás el 10% a tu Afore, 2 mil pesos irán para tu retiro de forma consistente. Ponerle números te ayuda a que el propósito no se quede en algo vago y tomes acción aquí y ahora. Ahora que sabes cómo fijar objetivos, te damos doce propósitos financieros que puedes fijarte este 2024. No es necesario que tomes todos: toma esta nota como una guía y toma lo que se ajuste a tus circunstancias actuales.
- Haz un «ayuno» de gastos superfluos
Este objetivo se parece a hacer una dieta en la que cortas los alimentos que afectan tu salud cardiovascular y te centras solo en lo indispensable. Para que tu ayuno de gastos innecesarios funcione, fija un lapso, como una semana, un mes o seis meses, donde no vas a gastar más allá de tus gastos fijos (comida, energía, transporte, alojamiento, mantenimiento del hogar). Esta práctica te permitirá evitar hacer compras impulsivas que te alejen de tus verdaderas prioridades. Piensa en el dinero y las oportunidades perdidas por haber comprado ropa, electrónicos, viajes, o experiencias que no necesitabas ni te aportaron realmente algo más allá de la euforia de adquirirlos.
2. Piensa más sobre a dónde se va tu dinero
12 propósitos financieros para cambiar tu vida este 2024
Regularmente, los propósitos de año nuevo consisten en gastar menos o comenzar a ahorrar, pero el enfoque de hacer consciente a dónde van nuestros gastos lo facilita. Tener el hábito de llevar un presupuesto nos ayuda a ver por escrito cuánto de los ingresos que percibimos se va en renta o hipoteca, en alimentos, transporte o servicios, así como las oportunidades de recortar o hacer gastos más eficientes. Si no tienes la práctica de presupuestar, este es el momento: puedes llevarlo por escrito, en una hoja de cálculo, o con aplicaciones especializadas que te ayuden a monitorear tus hábitos de consumo. Es decir, si desconoces cuánto se gasta en alimentos, no podrás saber cuánto puedes ahorrar si registras tus gastos de supermercado.
3. Busca gastar menos de lo que ganas
Vivir por debajo de tus posibilidades te permite aportar una parte de tus ingresos hacia un fondo de ahorro para emergencias; apartados para irte de vacaciones, pagar enganches, o darte un gusto; así como invertir para el futuro. Este es un principio básico de las finanzas personales; que sin embargo, pasamos por alto si caemos en ciclos de deuda que se salen de control.
4. Aumenta tus fuentes de ingreso
Si tu hogar o tus finanzas dependen de una sola fuente de ingresos; por ejemplo, las de tu empleo; estás corriendo un grave riesgo, pues el despido implicaría que se termina tu capacidad de generar dinero, al menos temporalmente. Para protegerte de esta posibilidad, vale la pena pensar en crear otras fuentes de ingreso, que te permitan poner tus habilidades al servicio de otras personas. ¿Para qué eres bueno? Esta pregunta te ayudará a encontrar un emprendimiento o actividad que te ayude a ganar más dinero.
Puedes probar con opciones digitales, desde vender en línea, iniciar un podcast o abrir un canal de YouTube, hasta hacer negocios tradicionales, como remendar ropa, entregar paquetes, pasear perros, lavar autos, o vender postres: el límite lo pones tú. Busca las opciones que se adapten a tus capacidades e inicia tu emprendimiento. Siempre es importante concentrarte primero en tus ingresos activos, como tu trabajo o tu propia iniciativa, que en los ingresos pasivos, como los que vienen de las inversiones.
5. Fija un porcentaje de tus ingresos al ahorro
Para muchas personas, el ahorro es un propósito año con año. Pero si no se sabe qué se quiere alcanzar con los fondos obtenidos, ni se fija una cantidad o porcentaje para ahorrar, no tendremos consistencia con este objetivo. Por ejemplo, podrías destinar un 5%, 10% o 15% de tus percepciones hacia el ahorro; e ir incrementando tus aportaciones con el paso del tiempo, así sea 0.5% o 1% cada seis meses o cada año.
Si ya manejas tus finanzas con un presupuesto, puedes tomar al ahorro como si se tratara de otro recibo por pagar. Recuerda no tener tu dinero para ahorrar en el mismo lugar que tienes tu cuenta de banco ni abajo del colchón: transfiere los fondos a una cuenta de ahorro o inversión para evitar que estando disponibles, gastes el dinero antes de tiempo.
6. Limita o evita las tentaciones
Una forma de limitar tus gastos innecesarios es dejando de ver cosas que te gustaría comprar. Una forma de conseguirlo es cambiar hábitos como navegar sin propósito por sitios web de compras o salir a caminar a plazas comerciales sin tener algo en mente a adquirir. También es útil cancelar las suscripciones por correo electrónico a tiendas en línea y limitar la aparición de tus tiendas preferidas en redes sociales. Luego, recompénsate con algo que disfrutes, como un paseo en el parque, aprendiendo algo por internet, o con tus pasatiempos.
7. Aprende a manejar el endeudamiento
En principio, estar endeudado no es algo necesariamente negativo. Instrumentos como las tarjetas de crédito u otras formas de financiamiento tienen lugar en una cartera bien organizada. Por ejemplo, si usas una tarjeta “como si fuera efectivo”; es decir, liquidando mes con mes tus consumos; o si usas facilidades como los meses sin intereses y pagas a tiempo las mensualidades, no deberías tener problemas. Estas prácticas son positivas, pues generas un historial crediticio positivo, que te ayudará a conseguir préstamos por mayores montos en el futuro, con una menor tasa de interés.
Pero si dejas que las deudas se apilen, saturas tus tarjetas, pagas solo el mínimo de tus préstamos, pagas tarde y se acumulan cargos por mora, o si llevas arrastrando deudas de hace años, la vas a pasar mal. Si es tu caso, es tiempo de poner manos a la obra, con estrategias como la “bola de nieve”, donde priorizas el pago de las deudas de mayor monto o mayor tasa de interés, hasta que liquides tus adeudos. Finalmente, no caigas en la ilusión de ahorrar para invertir y pagar las deudas que tienes: es muy difícil, por decir imposible, encontrar inversiones que de forma garantizada te paguen más que los intereses que se amontonan en deudas de consumo.
8. No compitas por tener más cosas que tus amigos, vecinos ni familiares
En ocasiones, nos fijamos como objetivo adquirir cosas que “queremos” o “necesitamos”, pero que en realidad no nos hacen falta. Solo queremos tenerlas porque nuestros conocidos las tienen. Si los vecinos tienen un auto nuevo, alégrate por ellos y no quieras copiar su estilo de vida si no está a tu alcance. Después de todo, estás viendo un bien de consumo, pero no sabes si esas personas se endeudaron, o peor, si esa deuda compromete sus finanzas.
Compararte con otros te puede llevar a entrar en un círculo vicioso de gasto y deuda que puede afectar tu patrimonio gravemente. Te recomendamos dejar de compararte con otras personas, hacer un ejercicio de introspección y fijar tus propios valores y metas financieras, que hagan sentido con tu estilo de vida.
9. No pierdas de vista a tu «yo» del futuro
Una vez que has resuelto tu supervivencia, el objetivo de las finanzas personales se vuelve pensar en el mañana, así como en las eventualidades que puedan ocurrir. Este futuro puede ser tan inmediato como el pago de las colegiaturas de tus hijos, hasta algo que considerarías más o menos remoto, como tu retiro.
Piensa en tu futuro y organiza metas financieras de corto (por ejemplo, unas vacaciones, aportar a tu fondo para emergencias o una compra inmediata), mediano (el enganche para una hipoteca, un fideicomiso para la educación de tus hijos, o pagar las deudas que te cobran intereses altos) y largo plazo (ahorrar para tu retiro, iniciar un negocio, o alcanzar la famosa libertad financiera). Conocer tus metas financieras será importante para saber cómo disponer de tus créditos, ahorros e inversiones.
10. Toma tu tiempo para aprender sobre educación financiera
La mayoría de los objetivos que hemos mencionado con anterioridad suponen poner manos a la obra, y todos te llevarán tiempo para alcanzarlos. Antes de decidir dónde invertir tu dinero, o qué instrumento es el más adecuado para ti, date un tiempo para comprender la oferta de activos de inversión que existen, así como algo de microeconomía y contabilidad básicas. El mayor riesgo al poner a trabajar tu dinero es no comprender lo que estás haciendo.
Puedes darte una vuelta por los cursos de la Escuela Bolsa MexicanaLos diferentes cursos y capacitación disponible en la Escuela Bolsa Mexicana, una institución clav... Más para encontrar cursos conforme a tus objetivos de aprendizaje, pero también puedes leer clásicos como El Inversor Inteligente, de Benjamín Graham, o incluso, utilizar herramientas como YouTube para aprender temas financieros. También puedes revisar contenidos como el Blog “Hablemos de Bolsa” o “Bolsa Mexicana, el Podcast”, donde podrás acercarte a la cultura bursátil.
Si tu objetivo es operar por tu cuenta tus inversiones, aprende a leer estados financieros, comprende qué es un índice bursátil, conoce la oferta de activos financieros, como bonos, acciones, Exchange Traded Funds (ETFsLos ETFs por sus siglas en inglés de Exchange Traded Funds, o Fondos Cotizados en Bolsa, son fondos... Más), o los FideicomisosUn fideicomiso es un arreglo legal y financiero en el que una parte, el fideicomitente, entrega bien... Más de InversiónDescubre los Principios y Estrategias de Inversión, desde sus fundamentos hasta las diversas opcion... Más en Bienes Raíces (FIBRAs); y asegúrate de comprender los pormenores de los negocios en los que pondrás a trabajar tu dinero. La clave es no parar de aprender y mantener la mente abierta.
11. Abre y opera una cuenta de inversión
Si ya comprendes la importancia de diversificar tu cartera de inversiones, haz trazado objetivos financieros y tienes claro cómo organizar tus ahorros para cumplir tus metas, pon manos a la obra. Para tus metas de corto plazo y tu fondo de ahorro para emergencias, considera opciones como CetesDirecto, que te permiten operar con bonos de deuda gubernamental, que son los activos de inversión más seguros que puedes conseguir. Puedes ahorrar desde 100 pesos, y escoger plazos desde la liquidez diaria, pasando por uno, tres, seis o doce meses, así como cinco, diez o treinta años. La ganancia obtengas en estas inversiones depende de la tasa de interés del Banco de MéxicoEl Banco de México es el banco central de México, encargado de regular la moneda y la oferta monet... Más.
Ahora, si tus finanzas están en orden y tienes un fondo de ahorro para emergencias para solventar cualquier eventualidad, es el momento para abrir una cuenta con una casa de bolsa, que son los intermediarios autorizados para comprar y vender activos de inversión cotizados en la Bolsa Mexicana de ValoresLa Bolsa Mexicana de Valores (BMV) es la principal bolsa de valores en México, responsable de la op... Más a tu nombre. La tecnología hace posible abrir una cuenta desde tu computadora o celular, con montos por apertura de cuenta que van desde los 100 pesos mexicanos. Las casas de bolsa te preguntan sobre tus objetivos financieros y tolerancia al riesgo, para construir un portafolio de inversión adecuado para ti, donde tú solo decides cuánto aportar.
Y si quieres comprar activos por tu cuenta, deberás firmar un contrato adicional de intermediación, donde deslindas a la casa de bolsa sobre los riesgos que asumirás, y quedan claros los términos en que la institución debe llenar tus órdenes de compra y venta.
12. ¡Disfruta el camino!
Como venimos diciendo desde el inicio, el objetivo del ahorro y la inversión es poder alcanzar nuestras metas el día de mañana. Es decir, nos privamos en el presente del consumo con la esperanza de alcanzar un bien superior en el futuro. Si alcanzaste tu meta, disfruta sin culpas. La idea es que la disciplina y la organización se conviertan en un estilo de vida, que te permita reducir el estrés financiero, en vez de ser una fuente adicional de preocupaciones.
Finalmente, iniciar el 2024 con metas financieras claras y alcanzables te ayudará a mejorar tu vida, transformando así tu actitud hacia el dinero. Cada uno de los objetivos que señalamos aquí puede ayudar a marcar una diferencia con tu bienestar financiero. La disciplina es importante, pero para apegarte a tus planes, es importante que visualices hacia dónde quieres llegar. No pierdas de vista tus objetivos, mantén una mentalidad positiva, celebra tus logros y aprendizajes a lo largo del camino.