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Soy empresario: ¿Cómo me apoyo para crecer mi empresa?

Uno de los procesos más importantes (y frecuentemente misteriosos), en el mundo de los negocios actuales es: el levantamiento de capital.

Como comentamos en nuestra previa colaboración, las circunstancias y apoyos a los que el emprendedor o la empresaria pueden acceder dependen de la etapa en que está su empresa, y revisamos el caso de emprendimientos nuevos en etapa temprana, iniciando con la recomendación de rodearse de expertos para tomar la decisión de cuánto, cómo y con quién levantar capital.

Para explorar más este tema tan relevante, primero revisaremos rápidamente las diferentes opciones de financiamiento que cualquier emprendedor y empresa tienen a lo largo de la vida de dicho emprendimiento (lectores expertos, perdonen las simplificaciones), y en nuestra próxima entrega ahondaremos en los más relevantes para emprendimientos jóvenes.

  1. Amigos y familiares: La primera fuente de fondeo para cualquier emprendedor. La red de contactos alrededor del emprendedor mismo es la base de la mayor parte del fondeo a emprendedores en la etapa más temprana. Conocidos coloquialmente como las tres Fs (Friends, Familiy & Fools, de forma más cariñosa que irrespetuosa), tienden a invertir cantidades (tickets) relativamente pequeñas en forma de capital o deuda, muchas veces de forma extralegal hasta el lanzamiento del emprendimiento. Por ello, su inversión se fundamenta, por mucho, en la persona del emprendedor más que en el proyecto. Dado que usualmente no son inversionistas profesionales, es responsabilidad del emprendedor comunicarles claramente tanto lo que están ganando a través de su inversión, como los riesgos asociados a la misma. Tristemente, es común caer en malentendidos y conflictos posteriores, pues en esta etapa es común la falta de asesores legales, contables y estratégicos para dar certeza a los derechos y riesgos tanto de los FFFs como de los emprendedores.
  1. Crowfunding tradicional: Las plataformas de crowdfunding presentan la oportunidad para el emprendedor de tener, al mismo tiempo, financiamiento, validación del producto, y una red de consumidores preorganizada entre los donadores, a cambio de premios (como menciones de los donadores en redes sociales, ventas prioritarias, entre otros). Sin embargo, el crowdfunding (que ya está regulado en México), utiliza plataformas sui-generis que implican un arduo trabajo de parte del emprendedor para crear y mantener un esfuerzo de crowdfunding (desde elegir la plataforma adecuada y montos de inversión, hasta los premios que se ofrecerán a los donadores para atraer su inversión). Por el lado positivo, el crowdfunding normalmente limita la dilución del emprendedor frente a la inversión de los donadores/crowdfunders, así que es importante tenerla en mente como una opción no tradicional de fondeo.
  1. Crowdfunding de capital: Similar en estructura y operación que el crowdfunding tradicional, pero en vez de premios el emprendedor otorga acciones o partes proporcionales del capital de su emprendimiento, por lo que su complejidad se incrementa de forma significativa. Las plataformas con este modelo de fondeo han tenido una creciente aceptación en el medio emprendedor, pero al involucrar colocaciones de capital es aún más importante contar con buen consejo legal, contable y financiero para identificar y prevenir riesgos regulatorios y legales. Normalmente la inversión es pulverizada entre múltiples inversionistas, algunos de los cuales podrán ser profesionales (Venture Capitalists disfrazados), pero la mayoría tienden a ser personas físicas con niveles medio altos y altos de ingresos y/o riqueza (High Net Worth Individuals), por lo que aplica la anterior recomendación de claridad en la presentación de oportunidades, derechos y riesgos. Asimismo, el emprendedor debe tener en cuenta que existen muchos inversionistas profesionales a los cuales no les gusta invertir en proyectos que hayan levantado capital utilizando el crowdfunding ya que esto podría llegar a complicar levantamientos futuros de capital.
  1. Venture Capital y Private Equity: empezando desde los inversionistas Ángel hasta los grandes fondos enfocados en capital de riesgo y privado, aquí empieza realmente el territorio de los profesionales de las inversiones. Conseguir fondeo a través de fondos de VC es el objetivo claro de la mayoría de los emprendedores, después de familiarizarse con el ambiente emprendedor (y leer los casos de éxito desde Uber y Snapchat hasta Google). La ventaja es que las inversiones tienden a ser por tickets (montos) mayores al tiempo que dan acceso a inversionistas profesionales y su red de relaciones comerciales, regulatorias y hasta científicas, lo cual tiende a ayudar al éxito de la empresa en cualquier etapa de su desarrollo. Los fondos de Venture Capital tienen normalmente un enfoque de alto riesgo, alto rendimiento (entendible pues, por cada Google, hay al menos miles de emprendimientos fallidos), por lo que esperan más a cambio de su inversión, normalmente en términos de propiedad accionaria, control sobre las decisiones de la empresa, e incluso colaboración/subsidio con otras empresas de sus portafolios de inversión, nada malo en sí mismo, pero importante para tener claro en la mente del emprendedor.
  1. Fondeo institucional y mercados públicos: son normalmente accesibles para empresas y proyectos establecidos o con muy claras perspectivas de desempeño, pero ofrecen los menores costos de financiamiento y asesoría relativos a los montos potenciales a levantar, entre otros beneficios que derivan de convertirse en una empresa pública, como lo son la disciplina organizacional, legal, contable y regulatoria, la alineación de incentivos entre inversionistas y administradores, y otros. Asimismo, el mercado representa una vía de salida (exit opportunity) para Venture Capitalists y fondos de Private Equity que invirtieron en etapas más tempranas de la empresa (aunque falten aún ejemplos claros al respecto en el mercado mexicano).

Finalmente, hay un medio de fondeo que tiene, en general, mal nombre en México: La deuda, específicamente la deuda bancaria. Esencialmente, los emprendedores en etapas tempranas no la consideran una opción realista, y normalmente tendrían razón. Pocos bancos se atreven a prestar a empresas de reciente creación, y menos aún en etapa de formación. Y no es por falta de apetito por riesgo (y rendimientos), sino por falta de capacidad de conocer, de forma institucional, la dinámica de un emprendimiento nuevo, por lo que sólo las garantías personales podrían convencer a un banco normal a prestarle a un emprendedor. Sin embargo, el ecosistema emprendedor incluye otras opciones sin tales limitantes, como los bancos de desarrollo y algunos bancos boutique y especialistas, que no sólo aceptan los riesgos inherentes a los emprendimientos jóvenes, sino que colaboran también en el desarrollo institucional, especialmente en etapas de juventud (pero no de infancia, por así decirlo) del emprendimiento o proyecto.

Como vemos, cada opción, además de corresponder idealmente a una etapa de desarrollo del emprendimiento, también varía en su complejidad técnica, financiera y regulatoria. Con ello, aumenta la necesidad de contar con asesores especializados en cada área relevante, para ayudar al emprendedor a comprender tanto los aspectos estratégicos como las implicaciones técnicas de cada opción, y así, enfrentar victoriosos el reto de financiar una empresa.


Por: Daniel Grinberg es director de Startups y Capital de Riesgo en R2 Responsible Research y Luis Vallarino, socio director de R2 Responsible Research.

Daniel Grinberg es director de Startups y Capital de Riesgo en R2 Responsible Research. Daniel cuenta con siete años de experiencia en el ecosistema emprendedor, habiendo lanzado dos  startups en los sectores de salud y fintech, así como trabajado en fondos de VC (Interplay Ventures) y aceleradoras de startups (Techstars y Quake Capital Partners) en Nueva York. Daniel tiene un MBA de NYU Stern con especialización en Marketing, Strategy, and Finance, y es Licenciado (BBA) por Bentley University.

Luis Vallarino, CFA es socio director de R2 Responsible Research. Luis cuenta con más de veinte años de experiencia en mercados de valores en América Latina y NY. Antes de fundar R², Luis fue director ejecutivo de Análisis y Estrategia de Inversiones en Interacciones, después de pasar casi dos décadas en diversas funciones relacionadas con Research y clientes institucionales en Citi, con bases en México, Nueva York y Sao Paulo. Por su trayectoria, ha sido orador en múltiples foros locales y globales. Fue rankeado en las encuestas de Institutional Investor (LatAm y Brasil) en 2002 y de 2009 a 2012. Luis es Licenciado en Administración por el ITAM, MBA por NYU Stern y CFA Charterholder desde 2002.

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