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Rompiendo tradiciones, mi camino en los medios

Lucero Álvarez Orrantia es conductora titular del programa de televisión “Al Sonar la Campana” en El Financiero Bloomberg y cuenta con casi 18 años de carrera en el sector de medios de comunicación, donde ha cubierto distintas fuentes periodísticas, entre ellas y la primera en su caminar por medios, la de seguridad y policiaca en Ciudad Juárez; durante las etapas más fuertes de inseguridad y feminicidios en aquella región del país y donde vivió en carne propia estos hechos y la campaña ¡Ponte Viva!

Durante muchos años y por la influencia de una de sus abuelas, Lucero creyó que dedicaría su vida a la medicina, pero una invitación a participar en un casting la acercaron a su primera experiencia en televisión y a identificar que su pasión sería la comunicación.

Desde aquella época la comunicóloga tuvo que decidir si seguir un camino “tradicional” con cierta influencia de su entorno, donde las expectativas eran más orientadas a formar una familia o formarse como una profesionista exitosa, camino que finalmente elegiría y en el que se ha abierto paso gracias a su trabajo. Tomar decisiones personales e incluso de relaciones de pareja o priorizar su carrera profesional, son rumbos que la han acompañado en estas casi dos décadas de carrera, en donde confiesa es importante equilibrar la parte personal y con la laboral, algo que le costó durante un tiempo.

Con cierto acento de la gente del norte del país que aún conserva y ese estilo derecho y frontal, platicó de su vida y trayectoria para el Blog Hablemos de Bolsa, de la BMV.

“Soy de Chihuahua… pero la mayor parte de mi vida viví en Ciudad Juárez, en la frontera, tengo 38 años y toda mi niñez y adolescencia siempre estuve muy segura de que quería estudiar medicina, quería ayudar a la gente, brindar apoyo para mejorar su salud y encontré en la influencia de una de mis abuelas esa pasión, ella era médico, y siempre la vi como un ejemplo, una mujer muy trabajadora, compartida, que brindó atención y apoyo a muchas personas”, comentó.

Lucero recuerda que cursó la carrera de medicina durante tres semestres y por las calificaciones que llevaba le insistían que no desertara.

“Para mí fue difícil, creo que fue mi mayor reto en cuestión académica, porque llevaba muy buen promedio; de 60 estudiantes que había… pasábamos los exámenes sólo 12, así que cuando pedí el cambio de carrera me quisieron convencer de varias formas de no cambiar “.  Piensa…  “creo que, pude haber terminado, pero me latía hacer otras cosas y creo que tenía vocación para la comunicación”.

A los 15 años entró a trabajar a los medios de comunicación, a esa edad, los proyectos eran de entretenimiento, recuerda, pero a los 20 años, encontró que su pasión era comunicar e informar desde una visión periodística.

Lucero recuerda que, durante un verano, trabajando en una pizzería, una persona la vio y la invitó a trabajar en medios, así haría su primer casting.

“No sabía que se tenía que hacer en un casting, pero fui, era la conducción de un programa de televisión infantil, me divertí y quedé en el programa como conductora y ahí viví en carne propia la típica frase, que dice, que cuando trabajas y te diviertes pues realmente no estás trabajando porque lo disfrutas muchísimo”.

Decirle a sus papás que dejaría la carrera de Medicina no fue tarea sencilla, pues recuerda que existía en ellos una ilusión por tener una hija médica.

“Fue difícil, pero creo que tengo los mejores papás del mundo, los más comprensivos, siempre me han acompañado en mis locuras, y si bien no sabía qué tanta locura era dejar Medicina por dedicarme a la comunicación, seguí mi corazonada”.

Su mayor reto laboral comenzó cuando empezó a hacer periodismo, “estaba muy chica y entré a cubrir directamente la fuente policiaca de Ciudad Juárez, lo que había eran hechos relacionados con el narcotráfico y casos en aquel tiempo de feminicidio”, recuerda.

 “Fue una etapa que me marcó, posiblemente durante el pico máximo de casos, le dábamos seguimiento a todo eso y yo iba aprendiendo en cuestión laboral pero también madurando en una cuestión personal”.

Esa cobertura rápidamente le pondría los pies en la tierra y aunque reconoce que nunca se sintió amenazada o con miedo por los temas que abordaba, aprendió mucho, “se volvió parte de la normalidad”.

Gracias a esa experiencia laboral tomó varios cursos de periodismo, criminalística, “realmente es una fuente que te prepara, porque no sólo es cubrir la nota roja, en aquellos años aprovechamos los cursos que ofrecía la Secretaría de Seguridad Pública del estado de Chihuahua, te enseñaban a cómo manejarte como periodista en una escena del crimen, para no estorbar a las autoridades, no especular, no jugar con la información, saber qué puntos abordar y a tener respeto por las víctimas y los familiares”.

A pesar de esa difícil temporada de inseguridad en la frontera, no oculta su amor por Ciudad Juárez y su gente, “es una ciudad maravillosa, la gente llega con muchos sueños y deseos de salir adelante, hay personas muy nobles, aun me encanta ir”.

Tras 6 años de cubrir esa fuente, se dio la oportunidad de venir a la Ciudad de México, sobre los 27 años y aunque recuerda que ella estaba buscando emigrar a Monterrey por las similitudes que comparte aquella región del país con Juárez, finalmente vino a la capital.

Al poco tiempo después, se dio una invitación para trabajar en El Financiero tras la alianza con Bloomberg, fue su entrada y debut para cubrir temas económicos y bursátiles, otro de los retos laborales que ha vivido y donde ya cuenta con 9 años conduciendo para este medio.

“En aquel tiempo yo les enseñé algo de televisión a los que venían de medios impresos y pues hicimos un buen equipo”, agregó. En este tiempo, y con un orgullo sincero, reconoce lo que ha avanzado y aprendido de su equipo y la gente que ha pasado por el proyecto, “creo que he avanzado muchísimo en este sector, el cual me ha dado la oportunidad de cubrir eventos como el Foro Económico Mundial en Davos Suiza, el Foro Económico de América Latina, la Cumbre de la Alianza del Pacífico, la Asamblea Nacional de Estados Americanos, la Conferencia sobre Cambio Climático de la ONU, la Cumbre Mundial de Alcaldes, el Global Investor Summit en Israel, el Tianguis Turístico, entre muchos otros… Todas estas coberturas y programas en vivo, requieren un trabajo impresionante de parte de todos, empezamos desde temprano, estamos bajo estrés y luego al aire puede pasar cualquier cosa”, ríe.

Cuando empezaba en los vaivenes de los medios de comunicación uno de los problemas que enfrentó, fue verse muy chiquita, cuenta que se tenía que ver más grande y hacia todo lo posible por verse mayor, pero ahora hace todo lo posible por verse más chica, menciona con risas la aún joven periodista.

Cuestionada sobre temas de género, la periodista no dudo en decir que estos temas deberían trascender más allá de ello, y hablar de igualdad y equidad. “Lamentable nuestras tradiciones machistas inclinan la conversación hacia allá, pero creo que la mejor voz de las mujeres es su trabajo y capacidad, pero eso se demuestra día a día”.

La especialista reconoce que en los medios de comunicación se han dado pasos importantes hacía la equidad, “la presencia de las mujeres ya es mucho mayor, que, tal vez en otros sectores, tanto en televisión y ocupando la titularidad de muchos espacios, con horarios estelares y lo mismo está pasando en los medios impresos, donde estamos viendo a las mujeres participar en columnas o dando su opinión en estos espacios”.  

“Quizá aún hay algunos proyectos, donde aún se ve reflejada la desigualdad de sueldos”.

Ha habido un avance importante en la participación de las mujeres, “en ciertos aspectos, sin duda se puede seguir mejorando muchísimo como, por ejemplo, ir contando el número de mujeres que pertenecen a los consejos editoriales, las que son directoras de medios de comunicación, los sueldos también tendríamos que ir revisándolos, pero se reconoce que hay avances importantes de participación”.

Por otra parte, también dio algunos consejos a aquellas personas que quieren dedicarse a la comunicación, «es importante ser perseverante, saber primero qué es lo que quieres, para qué eres bueno, el visualizarte, preguntarse, ¿es dónde quiero estar trabajando en ciertos años? y tocar la puerta y tener paciencia, la pandemia dejo muy claro esto”.

“Si algo hubiera cambiado en estas dos décadas de carrera, hubiera sido disfrutar cada día con sus altibajos, disfrutar lo que estamos haciendo, tal vez me la hubiera llevado con más calma desde que empecé, porque a veces nos ponemos una meta y llegamos y ya nos estamos poniendo otra meta, sin disfrutar el momento, entonces, creo que hay que disfrutar las cosas y el camino, tomarme las cosas con calma es lo que cambiaría”.

Sobre los aspectos personales, Lucero considera que el éxito es vivir la vida bajo propios términos, “así la he vivido en lo personal y en lo laboral y con lo mucho o poco que he logrado en los medios hasta hoy, me siento contenta en como lo he manejado”, finalizó.

Por: Comunicación Corporativa

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