Inversión y Financiamiento

Por qué queremos salir a Bolsa

De todos los sueños que caben en la historia de una empresa, la salida a Bolsa probablemente sea el más ambicioso. En LLYC estamos completando ese proceso, una etapa que requiere de una concentración y un análisis exhaustivos. Superamos ya las distintas etapas, incluida la autorización oficial del organismo español competente, y solo nos queda empezar a cotizar. Seguimos inmersos en el entusiasmo propio de un enamoramiento o una ensoñación, porque lo mejor que nos traerá la Bolsa sin duda está por llegar.

Salir a Bolsa es tan solo una de las opciones que se le plantean a una empresa en progresión. Vivimos una etapa de intensa liquidez en los mercados, con numerosos fondos deseosos de invertir en todo tipo de sectores. Sin embargo, cuando en LLYC nos llegó el momento de encauzar la mayor vocación de crecimiento de nuestra historia, socios y equipo directivo hemos coincidido en que la opción idónea era salir al mercado, sin desmerecer las demás.

Primero, porque implica un profundo ejercicio de transparencia y un eficaz gobierno corporativo, dos facetas en la que constantemente los clientes nos piden consejo y ayuda (y qué mejor que tu consejero conozca en primera persona los retos que suponen ambos desafíos). Segundo, porque nos ofrece la oportunidad de dialogar con los inversores y trasladarles también cuáles son nuestros valores y nuestro propósito.

Nos hemos fijado el objetivo de duplicar nuestra facturación en cuatro años, desde los cerca de cincuenta millones de euros anuales actuales hasta los cien millones. Nos proponemos hacerlo mediante crecimiento orgánico y la adquisición de negocios complementarios. Ya hemos completado siete integraciones, y queremos cerrar varias más con el foco en las nuevas tecnologías exponenciales.

Contamos para ello con unos profesionales talentosos, disciplinados y creativos, con un desempeño especialmente brillante en el último año y medio. Al salir a Bolsa también les ponemos a ellos en el centro del mercado. Solo las empresas en ascenso pueden ofrecer las mejores oportunidades de crecimiento profesional. Estamos plenamente implicados con alentar el desarrollo de las nuevas generaciones de profesionales, tanto de quienes ya están en la compañía como de quienes nos acompañarán en el futuro.

Tengo la convicción de que somos lo que intentamos, y lo que contamos a propósito de ello. En nuestro negocio es habitual ponerle nombres en clave a los planes. Cuando le tocó el turno a nuestra salida a Bolsa de inmediato pasó a llamarse Proyecto Moon. Nos conectamos así con la visión del presidente norteamericano John Fitzgerald Kennedy y su eslogan más aspiracional y motivador: we choose to go to the moon. Él consiguió implicar a todo un pueblo y hacer realidad el sueño de viajar a la luna. Nosotros somos mucho más modestos. Nos conformamos con trasladar al mercado la seguridad de que nuestro sueño empresarial ya es posible hoy, y mañana será plenamente real. Así que despegamos.

Por: José Antonio Llorente,
Socio y fundador de LLYC
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