Inversión y Financiamiento

Mis inversiones: Las 4 palabras más peligrosas al invertir

Se dice que, cuando se habla de inversiones, las 4 palabras más peligrosas son “esta vez es diferente”. En el pasado, en muchas ocasiones la mentalidad que acompañaba este mantra trajo resultados desastrosos para los inversores.

Este mantra lleva a pensar a los inversionistas que las características de las inversiones han cambiado, que se pueden tomar inversiones con mayor riesgo, y que estos riesgos (de pérdida o fracaso) no se materializarán porque las reglas del juego cambiaron.

En el mercado accionario abundan los ejemplos, tal y como ocurrió a finales de la década de los años 20, donde los inversionistas veían de manera más normal alzas significativas en los Mercados de Valores, más no veían un riesgo tan latente (o siquiera latente), mucho menos un crash bursátil de más del 80% del que los mercados tardarían más de 25 años en recuperarse.

Lo mismo ocurrió en el mercado alcista de las “Nifty Fifty” donde las 50 acciones más populares de Estados Unidos eran vistas como una compra segura, un “no-brainer” en las cuales sólo había una decisión a tomar: comprar. Estas compañías que eran vistas como estables entraron en un mercado bajista de más de 10 años causando muchos estragos en los inversores.

El mismo mindset se hizo presente a finales la década de los años 90 con la burbuja puntocom, donde la gente justificaba las altas valuaciones de las compañías de Internet; al igual que las Nifty Fifty, las empresas tecnológicas eran vistas como generadoras de altos rendimientos mientras pasaban por alto los riesgos. Ya sabemos cómo termina esa historia, con un crash de 90% y una década perdida en rendimientos en índices tecnológicos.

Hoy vemos que el mantra “esta vez es diferente” se hace presente en activos nuevos como el Bitcoin y las criptomonedas, donde sus defensores argumentan que será el nuevo dinero. El año pasado vimos como fondos innovadores, específicamente los de Cathie Wood, CEO de ARK Invest apuestan por compañías de innovación disruptiva como Tesla, Shopify, Spotify entre otros, las cuales, tuvieron rendimientos cercanos al 200% lo que hace pensar a inversores que las compañías innovadoras seguirán dando estos rendimientos (sin pensar en los riesgos).

Por las experiencias pasadas de “boom & bust”, muchos inversores creen que quizá sea momento de evitar el mercado o los activos de riesgo mientras naveguemos en un mindset de “this time is different”, que de hecho Sir John Templeton, quien fue un gran inversor, calificó a estas como las 4 palabras más graves al invertir. Aunque tiene un punto muy importante, difiero en que sean las más peligrosas, pues en mi experiencia las 4 palabras más dañinas son “THIS IS THE TOP”, ya que contrario a la mentalidad de que “esta vez es diferente y esta nueva tecnología subirá por siempre”, “Este es el techo (de mercado)” evoca miedo en los inversores, esperando que el mercado tenga una corrección abrupta y lógicamente provocando que la gente sdesinvierta o subinvierta.

“This is the top” es muy peligroso ya, que como dijo Peter Lynch, “Se ha perdido más dinero preparándose para las correcciones, o tratando de anticiparlas, que lo que se ha perdido en las correcciones mismas”.

Miles de personas, año tras año, creen que estamos cerca del techo de mercado, creen que el riesgo de un crash es inminente (aunque estos suceden poco ¼ del tiempo), y estas personas fantasean que cuando venga el crash, cuando el riesgo de “this time is diferent” se materialice, van a tener las agallas para invertir grandes proporciones de su patrimonio para ahora sí comprar (o invertir) barato.

Obviamente esto no sucede, los que no invirtieron esperando un crash, cuando llega ese momento siguen siendo presas de sus emociones y rara vez se animan a “comprar barato”, pues en medio de ese momento, el miedo hace creer que las cosas se pueden poner peor, que puede haber una década perdida, etc.

Entonces, si anticiparse a las correcciones no funciona y perseguir las burbujas tampoco ¿qué nos queda?, ¿qué podemos hacer? Simple: no poner todos nuestros huevos en una canasta, diversificarnos, planear nuestro portafolio y tener el balance adecuado entre activos libres de riesgo, renta fija con riesgos diferentes al mercado accionario, acciones de empresas u otros activos.

Solo así garantizamos tener un mejor manejo de nuestras emociones tanto en los booms, como en los crashes; quizá sea la solución menos glamorosa y más “aburrida”, pero tal vez es la que más ha ayudado a la gente a tener buenos rendimientos y la tan necesaria paciencia y temple que se necesita al invertir.

Por: Walter Buchanan,
CFA socio director en SaveNest  

Contacto