Mercados Sostenibles

Desde mi trinchera: Las mujeres en la Banca

En materia financiera, la participación de las mujeres en la industria, es irrelevante, casi nula en los grandes cargos directivos; por ello es que, sin duda, lo que sucedió hace unos días en la 84a Convención Bancaria, es histórico. Que la Secretaría de Hacienda y la Asociación de Bancos de México firmaran un acuerdo para reducir la brecha de género en el sector financiero es, repito: histórico.

Y es que, en un sector tan relevante para el país como lo es el bancario, que contribuye con el 5% del PIB y que cuenta con más de 240 mil empleados agrupados en 49 bancos, el hecho de que tan solo dos mujeres se ubiquen en las direcciones generales de los mismos es altamente cuestionable y preocupante. Se trata de un área aspiracional para la población juvenil, que se presume a la vanguardia en todos sus procesos, tanto en el operativo como en el tecnológico, que siempre busca tener la mejor presencia, pero que aún no incluye a sus mujeres en los más altos rangos.

Dicha situación es preocupante al ser un área donde las nuevas generaciones de mujeres esperarían encontrar una mayor participación en todos los ámbitos y no solo estar en la banca observando cómo pasan las oportunidades. Para los nuevos cuadros integrados por mujeres, ser vistas y consideradas capaces de desarrollar ampliamente sus tareas, es fundamental. Hoy en día, muchas de ellas no ocupan el lugar que merecen, ya sea por su conocimiento, su capacidad o su experiencia. Y es por ello que la firma del acuerdo para reducir en el sector financiero la brecha de género es una gran oportunidad para reforzar el equilibrio que requiere, es un ámbito necesario y sustancial para el desarrollo, no solo del bancario sino para otros sectores, como el empresarial o incluso en el de gobierno, donde también se nota la discrepancia entre el número de mujeres directoras. Reducir la brecha de género es, por donde lo veamos, un detonador que impulsa el crecimiento del país. 

No son solo palabras, ni la moda de una narrativa feminista, los estudios demuestran, que una mayor equidad de género en una economía puede alcanzar un mayor crecimiento. De acuerdo con las estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) una menor desigualdad de género, aumenta el crecimiento del PIB per cápita, especialmente en países de bajos ingresos.

De igual manera, los reportes de la empresa de mentoría, Chronus, indican que los equipos de trabajo con más de 50% de mujeres logran una inteligencia mayor en la toma de decisiones e innovación. Indican que agregar a una mujer en posiciones gerenciales altas o en el consejo corporativo (manteniendo el tamaño de estos en equilibrio) se asocia con un incremento de 10 puntos base en el retorno sobre activos.

Como mujeres de la Banca, observamos el futuro con grandes expectativas, no solo de manera individual sino de manera colectiva.

Al revisar las cifras que dejó el impacto de la pandemia en materia de empleo, principalmente en el sector femenino, observamos que se perdió una década en el avance de la participación de las mujeres en la fuerza laboral. De acuerdo a las cifras reportadas en el informe trimestral de Banco de México, las mujeres fueron las más afectadas durante la pandemia, dada la alta participación en el sector de servicios; pero el impacto no queda ahí, en la fase de recuperación del empleo, este segmento es el que menos ha podido reintegrarse. Se señala que las mujeres se han incorporado al mercado laboral de forma más lenta.

El informe trimestral de Banco de México (octubre-noviembre) señala que uno de los factores por los que las mujeres no han retomado el empleo es porque prefieren quedarse en casa y ejercer un rol vital: el cuidado de la familia. La razón por la que un porcentaje alto de mujeres permanece en casa, es porque tienen que estar con sus hijos -ante el cierre de las escuelas-, y al cuidado de enfermos por Covid-19.

La primera tarea será entonces, fortalecer el sentido de equidad de género en las familias, empoderando a las mujeres, eliminando, o bien, equilibrando, las cargas de trabajo que ahora impiden su regreso al trabajo y, en las capas más altas, ayudar a que las mujeres se abran paso, confiar y apoyar a las mujeres para que las generaciones que vienen, puedan escalar los peldaños que ofrecen todos los  sectores, sin encontrar esa brecha de género que hasta ahora ha limitado el ascenso a los cargos directivos.

Por: Marisol Huerta Mondragón,
Analista Bursátil, Grupo Financieros Bx+

Cuenta con 18 años de experiencia en la Banca, colaborando con Casa de Bolsa Actinver, Grupo Financiero Banorte, Grupo Bursamétrica, Multiva y actualmente Grupo Financiero Bx+. Es licenciada en Economía por la UNAM y maestra en Banca y Mercados Financieros de la Universidad Anáhuac.
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