Análisis, Banorte

Una incipiente recuperación

La temporada de reportes del 3T20 reflejaría las primeras señales de la recuperación económica

Estamos entrando en la recta final del 2020, un año que, sin lugar a duda, ha presentado retos por una pandemia que ha impactado de manera relevante la dinámica de la economía, y por ende los resultados de las empresas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores. Antes de concluirlo, conoceremos las cifras que publicarán las emisoras correspondientes al tercer trimestre del 2020 y con ello el panorama que se espera para la recuperación económica.

El segundo trimestre del 2020 reflejó significativamente el impacto de la pandemia, afectando prácticamente a todas las industrias, ante un entorno de desaceleración económica y de la mano del cierre de actividades. Lo anterior se vio dimensionado en caídas importantes en la generación de utilidades tanto a nivel operativo como a nivel neto de las empresas.

Si bien, en el umbral de la temporada del 3T20, el entorno continúa siendo muy retador; las cifras deberían de comenzar a reflejar el inicio de la recuperación, ante el paulatino regreso a las actividades y la reapertura de algunos sectores.

¿Qué esperar de los reportes?

Los resultados no serán uniformes, sin embargo, anticipamos importantes mejoras secuenciales, de la mano de la reactivación de la economía. Las estrategias implementadas por las compañías, encaminadas a adaptar sus actividades a la ‘nueva normalidad’, preservar la liquidez y enfocar sus esfuerzos en hacer más eficientes sus operaciones, deberán comenzar a verse reflejados este trimestre.

Sin duda las presiones en rentabilidad podrían continuar, pero éstas deberían ser mucho menores a las observadas el trimestre anterior, mientras que el impacto cambiario sería ligeramente favorable. En particular, en las empresas bajo la cobertura de Grupo Financiero Banorte, anticipamos un crecimiento marginal de 0.4% a/a en los ingresos, lo cual es positivo dado el entorno de desaceleración económica.

Por un lado, la expectativa de recuperación propició precios de materias primas mucho más estables, y sensiblemente mayores respecto de los vigentes durante el trimestre previo. Mientras que la reactivación de actividades en industrias que han sido consideradas esenciales tras la pandemia como la minería, la construcción y la automotriz, también abonan a este resultado.

Adicionalmente, el beneficio de la depreciación promedio del peso de 13.6% a/a, apoyará los ingresos de las compañías dolarizadas. A pesar de lo anterior, la ligera recuperación en los ingresos aún no será suficiente para absorber la estructura de costos y gastos fijos, por lo que el EBITDA podría disminuir 2.8% a/a, reflejando presiones en rentabilidad, particularmente en aquellas industrias con costos dolarizados e ingresos en pesos.

Respecto a la utilidad neta, anticipamos un crecimiento de 1.4% a/a, beneficiada por algunas ganancias cambiarias que resultan de la apreciación del peso del 3.8% en el trimestre sobre los pasivos en moneda extranjera y que deberán contrarrestar las pérdidas obtenidas hace un año.

Los sectores más fortalecidos

Con pocos sectores resilientes a la coyuntura actual, la mayor recuperación la esperamos en aquellas industrias consideradas defensivas y/o esenciales. El sector de Comercio seguirá beneficiado por las compras de productos básicos, particularmente en las empresas de Autoservicio. De igual forma, aquellos sectores relacionados con industrias consideradas como esenciales tras la pandemia como minería, construcción y automotriz, mostrarán mejoras secuenciales importantes en volúmenes y un entorno de precios mucho más favorable.

Los sectores que mostrarán una recuperación mucho más paulatina engloban aeropuertos y aerolíneas, tiendas departamentales y comercio especializado, fibras y bienes raíces y finalmente servicios.

Lo más importante de esta temporada será lograr vislumbrar qué tan rápida o sostenible es la recuperación. Sin embargo, no debemos olvidar que esto se da de cara a la reapertura de actividades, y con un riesgo latente de rebrote del COVID-19 a nivel global, mientras la perspectiva del 4T20 todavía se vislumbra débil y el 2021 refleja menor espacio para estímulos y riesgos idiosincráticos.

De cualquier forma, mientras algunos sectores en particular aún tendrán un largo camino que recorrer, en otros podrían comenzar a surgir oportunidades interesantes de inversión con una perspectiva de mediano y largo plazo.

Por: Marissa Garza Ostos, Directora de Análisis Bursátil. Grupo Financiero Banorte.
Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor y no representan la opinión de Grupo Financiero Banorte ni sus subsidiarias o filiales.
 

Contacto: marissa.garza@banorte.com

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