Análisis, Irasema Andrés

El antídoto en los mercados para el coronavirus

La banca central busca contener los efectos negativos del coronavirus en la economía global flexibilizando la política monetaria, con bajas tasas de interés y recompra de bonos, como sucedió en la crisis financiera global de 2009; no obstante, una firme reducción en el costo financiero y una amplia inyección de liquidez en el presente, no garantiza que pueda limitar los efectos de la pandemia sobre el crecimiento.

Desde que el gobierno de China decidió aislar la ciudad de Wuhan para limitar el problema de contagio del virus a otros Estados, se empezó a alertar de la posibilidad de una fuerte desaceleración en la actividad productiva de China, con efectos negativos en la economía global. Las cadenas de comida rápida, cafeterías, algunas fábricas y aerolíneas, fueron las primeras empresas en resentir el impacto de la enfermedad sobre las ventas.

Finalmente, el 11 de marzo de 2020, la Organización Mundial de Salud (OMS) declaró el brote de coronavirus como pandemia, lo cual confirmó lo esperado: la posible interrupción de las cadenas de suministro y con ello el desequilibrio de inventarios de productos básicos y bienes ante una menor demanda global, que aceleró la venta de activos de riesgo e incluso aumentó la liquidez de las carteras de inversión.

CORONAVIRUS.02

La Banca Central ha sido la primera en levantar la mano y utilizar sus herramientas para estimular el crecimiento, frente a la expectativa de una recesión global, junto a los gobiernos de países desarrollados que consideraron reducir impuestos para ayudar a un gran número de empresas y piensan (EUA) ayudar a las familias dotándolas de efectivo.

El Banco Popular de China, la Reserva Federal de Estados Unidos, el Banco Central Europeo, el Banco de Inglaterra, el Banco de Canadá y el Banco de Australia, por mencionar algunos, han recortado sus tasas de interés en los últimos días, sorpresivamente, y contemplan inyectar miles de millones de dólares al mercado. No obstante, la decisión de algunos gobiernos de cerrar sus fronteras prolongará la recuperación de la economía.

CORONAVIRUS.01Con el cierre de fronteras y las cuarentenas, se han suspendido actividades en fábricas, ensambladoras, constructoras, bares, restaurantes, centros turísticos y de diversión; además se ha reducido considerablemente el flujo de vuelos y muy difícilmente las petroleras podrán obtener ganancias de la industria, ante una menor demanda de energéticos a nivel global. Los líderes de políticas económicas deben integrar una variable más a esta crisis: el miedo; por el cual las familias no muestran interés para salir de compras, y que explica el cierre temporal de la minorista Macy`s en Estados Unidos, y otras departamentales, en el resto de mundo.

Así las cosas, se requiere que el gobierno invierta en salud para contener los riesgos de contagio y en construcción para estimular el empleo y el consumo, dando consecuentemente certidumbre a los agentes económicos y estabilidad al mercado financiero.

Localmente, el peso frente al dólar se ha depreciado 26.71% (18/02/2020), en lo que va del año, el S& BMV/ IPC (Índice de Precios y Cotizaciones) ha perdido 18.39% y los bonos a largo plazo han subido 165 puntos base a 8.50 por ciento. Esta vez la política monetaria, el antídoto de la recesión, se quedará corta.

Por: Irasema Andrés Analista económico
Contacto: irasemaandres@yahoo.com.mx

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.