Análisis, Janneth Quiroz

Continuará relajamiento monetario en México

Banco de México publicó la minuta correspondiente a la decisión anunciada el pasado 13 de febrero, cuando los miembros de la junta votaron por reducir la tasa de referencia en 25 puntos base (pb), a un nivel de 7.00%. En el documento se aprecia un mayor nivel de preocupación por los shocks recientes que ha sufrido la economía, aunque consideramos que el Informe Trimestral presentado recientemente fue más claro respecto a esta incertidumbre. Por primera ocasión en las últimas cuatro reuniones, la decisión fue por unanimidad, pues con anterioridad al menos uno de los integrantes había propuesto una reducción de un monto de 50 pb. Por ello, se reafirma la percepción de que hay una moderación de la postura de Banxico, pues dentro de la minuta hay comentarios que indican que el entorno es poco claro y que, por lo tanto, el Instituto debería evitar dar guías precisas sobre el futuro de la política monetaria.

Debido a la veloz progresión de los acontecimientos relativos al brote del Covid-19 en China, las impresiones que se compartieron durante la reunión sobre los efectos en la economía difieren de lo comentando dentro del informe trimestral. En la minuta se lee que la mayoría de los miembros pensaba que la actividad global se recuperaría gradualmente en 2020, mientras que en el Informe el mensaje es que dicha recuperación podría verse retrasada, aunque la situación sigue envuelta en una alta incertidumbre. Durante los últimos días se ha conocido información sobre los daños económicos causados por el Covid-19. Ayer, por ejemplo, la agencia calificadora Moody’s anunció que cambiaba su estimado de producción automotriz a nivel internacional debido a la enfermedad y ahora espera que caiga en 2.2% anual al cierre de 2020.

Para México, los funcionarios de Banxico coincidieron en que la tendencia de debilidad se extendió durante el 4T-19. Sin embargo, algunos resaltaron que los indicadores muestran una ligera mejoría de sectores clave como la construcción y la minería hacia finales del año pasado. No obstante, la mayoría de los participantes sigue percibiendo que la expansión del PIB en 2020 conserva un sesgo a la baja en su horizonte de riesgos, lo que propiciaría la ampliación de la brecha negativa del producto. Además, hubo comentarios respecto a que algunos de los factores que antes se consideraban como posibles catalizadores del desempeño económico podrían ejercer un menor empuje. En este sentido, los miembros de la junta discutieron sobre el T-MEC, pues hay quien considera que el efecto positivo para la inversión es incierto debido al contexto de incertidumbre y a que la reconfiguración de las cadenas de valor llevará tiempo.

Luego de que la inflación terminará 2019 por debajo del objetivo puntual de 3.0%, los comentarios sobre el indicador se centraron en el repunte que reflejó a inicios de 2020. La mayoría de los integrantes coincidió en que este movimiento al alza está relacionado con el componente no subyacente, aunque el reciente aumento de 20% en el salario mínimo también recibió sustancial atención. Justamente, uno de los cambios en comparación con ocasiones anteriores es que varios de los participantes ahora consideran que, ante la ausencia de presiones ocasionadas por la demanda, el tipo de cambio o efectos indirectos de la inflación no subyacente, uno de los principales determinantes del componente subyacente es la evolución de los salarios. Algunos de los funcionarios consideran que hay evidencia de que los precios de los bienes y servicios más intensivos en mano de obra son los que han mostrado los mayores incrementos en estas primeras semanas del año. por lo anterior, seguimos estimando que se concrete un nuevo recorte de la tasa de referencia en la reunión de marzo.

Por: Janneth Quiroz, Subdirectora de análisis económico de Grupo Financiero Monex 
Contacto

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.