Análisis

Retos y Perspectivas para México a partir de 2020

El pasado 10 de enero se llevó a cabo el Seminario de Perspectivas Económicas 2020 en el ITAM, donde los expositores compartieron ideas, expectativas, pronósticos y retos por cambios estructurales, que juntos han servido para visualizar un escenario para la Economía Mexicana para el año en curso y para el mediano plazo.

El consenso de estimaciones para la economía en México anticipa tasas de crecimiento más elevadas en 2020 y aunque todavía mínimas, estarán soportadas principalmente por la fortaleza de las remesas y una tendencia al alza en la masa salarial real, que podrán compensar el déficit de la balanza petrolera y la desaceleración del comercio externo derivada de la prolongación en las tensiones comerciales y riesgos geopolíticos en todo el mundo. Por ejemplo, el pronóstico de Banxico para el crecimiento del PIB de México se ubica en un rango entre 0.8% a 1.8% para 2020 y entre 1.3% y 2.3% para 2021.

IMAGEN.ILUSTRATIVA.04La inflación esperada para 2020 y 2021 en México será cercana al 3%, lo que probablemente permitirá al Banco Central Mexicano, “corregir” a la baja su tasa de referencia (posiblemente hasta en 100 pb respecto al 7.25% actual), ya que el diferencial en inflaciones entre México y Estados Unidos es moderado, y, además, se espera una mayor contracción de la prima por riesgo país para México, gracias a la firma del T-Mec. Recordemos que Banxico inició un ciclo de alza en la tasa de interés de referencia de casi 525 puntos base en los últimos 4 años (desde 3% al cierre de 2015 hasta 8.25% en agosto 2019), para evitar una disminución en inversiones de cartera, ante el incremento que se esperaba en las tasas de interés americanas. Lo que sucedió realmente es que la tasa americana de referencia se movió desde un rango entre 0.25% y 0.50% en 2015 a un rango entre 2.25% y 2.50% en diciembre de 2018, es decir solo 200 puntos base.

Con un T-Mec ya firmado ahora por EEUU y por México, y muy seguramente por Canadá, se espera una menor prima por riesgo país para México, ya que se mantiene una posición comercial privilegiada, no solo por la estabilidad arancelaria para los siguientes años, sino nuevamente por la ubicación geográfica con los Estados Unidos. Esto permitirá en el mediano plazo, que llegue nueva inversión privada al país, que fortalezca el empleo y su productividad, a través de innovación tecnológica.

Pero nada es gratis en la vida. México debe incurrir en altos costos económicos en los próximos años, para alcanzar los estándares que exigen sus socios comerciales de Norteamérica. Pero sin duda el T-Mec ofrece ventajas que bien aprovechadas ayudarán a superar sus costos de implementación. Destaca el tema laboral, que incluye aumentos salariales y un cambio radical en el sindicalismo, lo que repercutirá en márgenes operativos deprimidos para los corporativos mexicanos en el mediano plazo.

Del lado de los beneficios, considero que el mayor contenido regional para las exportaciones mexicanas, podrá lograrse con la ayuda de una mayor inversión extranjera directa en plantas productivas en México, reactivando con ello el empleo.

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Fuente: Conclusiones propias, gracias a los expositores de Banxico, FMI, SRE, OCDE y demás invitados al Seminario de Perspectivas Económicas del ITAM del 10 enero 2020.

Por: Dra. Araceli Espinosa Elguea. Profesora e Investigadora ITAM
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