Historia

Alcances de la Nueva Ley Bursátil y tiempos de Incertidumbre

En el año de 1975 se consolidó la Ley del Mercado de Valores, que pretendía consolidar y propiciar el desarrollo del mercado, ofreciendo seguridad y nuevos instrumentos a los inversionistas y emisores de valores y sin duda fue un punto importante en la historia de los mercados bursátiles.

A mediados de 1979, como consecuencia de la nueva política económica llamada “desarrollo compartido”, se estableció la modificación de los modos financieros de control del excedente, lo que implicó la reestructuración bancaria y el impulso al mercado de valores. Desde la perspectiva gubernamental, la Ley del mercado de Valores permitiría la falta de capitales para continuar con el desarrollo y la integración de la industria nacional.

Algunas de las ventajas de que el mercado de valores se haya institucionalizado es que se lograron algunos objetivos de la política económica, como: la democratización del capital, la diversificación de fuentes de financiamiento, la ampliación de la gama de instrumentos, la capitalización de las empresas, la mayor captación de ahorro interno y la mexicanización de la industria, mediante la participación accionaria de mexicanos.

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A pesar de la implementación de la nueva Ley Bursátil, fue tardado y difícil el plazo en que se generaron nuevas condiciones en el mercado, debido a que existían varias tensiones al interior del sistema financiero por la restricción del crédito, la inquietud por el inminente cambio de sexenio y la devaluación del peso a finales de 1976.

En 1978 el mercado de valores comenzaba a crear panoramas favorables, tanto por la detención del proceso de dolarización, como por el mayor flujo de excedentes monetarios a causa del auge petrolero, que se presumía creciente e inacabable. Al mismo tiempo que la canalización de los recursos públicos en el mercado de valores, la exención tributaria a ganancias bursátiles, la mexicanización de empresas de capital extranjero y la autorización a las emisoras para revalorizar sus activos, condujeron al fortalecimiento del mercado accionario. En ese mismo año la Bolsa ya daba paso a la introducción de Petrobonos y los Certificados de la Tesorería de la Federación (Cetes).

El mercado de valores como lo conocemos el día de hoy, ha sufrido grandes cambios y algunos de ellos han involucrado grandes retos. A finales de los años 70 después de la Nueva Ley Bursátil se vivió uno de los periodos más contradictorios y críticos de la económica nacional, el espejismo de la riqueza petrolera y la posterior caída de los precios, el incremento de la deuda externa y de las tasas internacionales de interés, el creciente déficit de la balanza de pagos y la aceleración del proceso inflacionario formaron el entorno bursátil hasta fines de 1982.

Debido a que en 1970 se comenzó a encarecer el crédito en los mercados financieros mundialmente, el servicio de la deuda externa peso gravemente en la balanza de pagos. Por lo que se optó por incurrir en un mayor endeudamiento, a mayores plazos, afín de cubrir los pasivos, lo que a su vez llevó a una profunda desestabilización de la económica, con una secuela de desinversión y fuga de capitales. La devaluación decretada en 1976 aminoró la salida de divisas y contribuyó a duplicar las exportaciones.IMAGEN.ALCANCESNUEVALEY.02jpg

Gran parte del endeudamiento externo, fue por el gran ritmo de inversión gubernamental en 1976, ya que se crearon grandes obras de infraestructura en comunicaciones. Además, se inauguró el Sistema de Drenaje Profundo de la Ciudad de México. El proteccionismo de los países desarrollados, presiones inflacionarias y el mayor costo de los créditos se sumó al descenso del ingreso de divisas por exportaciones. A la vez que aumentaban la demanda de recursos para sostener el ritmo de inversión pública, cubrir la insuficiencia alimentaria y obtener los bienes de capital e insumos para la industria. Ante este panorama de endeudamiento y recesión el Gobierno entrante de 1976 propuso una reforma administrativa y financiera que establecieron la Alianza para la Producción.

Es así como se llega a finales de la década de los 70 donde se incrementó la producción petrolera y los mercados internacionales mostraban precios altos y gran demanda, consolidando un 31% de las exportaciones. Y para 1980, México ya se ubicaba en la sexta potencia mundial en el rubro petrolero. Pero la canalización especulativa de los excedentes petroleros provocó un desajuste al siguiente año, con una agudización inflacionaria, dolarización y fuga de capitales. Disminuyendo la exportación en un 6.3%.

IMAGEN.ALCANCESNUEVALEY.03.jpgPara 1981 y 1982, la deuda externa superó los 60 mil millones de dólares. El turismo también sufrió una disminución de 60.0% en el ingreso de extranjeros a la vez que la salida de mexicanos al exterior aumento 29.0%. La generación de empleos se revirtió, especialmente en los sectores industrial y de servicios y la explosión inflacionaria llegó a límites insospechados en la economía mexicana, con un dramático 98.8%. El PIB descendió 0.63%. A fines de 1982 el dólar de equilibro alcanzaba ya los $96.48 pesos y el dólar libre se cotizó en $148.5 pesos.

La paralización económica del país había provocado confusión social y política, por lo que el Presidente de la Republica anuncio la nacionalización de la banca en su 6to informe de gobierno, con excepción de City Bank y el Banco Obrero. A esa fecha existían 35 bandos múltiples, 10 bancos de depósito, 9 sociedades financieras 5 sociedades de capitalización y una de crédito hipotecario; los cuales se mantuvieron cerrados del 1 al 6 de septiembre y posteriormente reagrupados en 18 sociedades nacionales de crédito, de banca múltiple, además de los dos bancos concesionados y la banca oficial.

Te invitamos a visitar el Museo de la Bolsa (MUBO), donde encontraras a detalle la historia del mercado de valores mexicano.


1. Información obtenida del libro Cien Años de la Bolsa de Valores en México 1894-1994,
mismo que tiene como base el acervo iconográfico, notas y testimonios del Sr. Ernesto Riveroll González y la participación de los colaboradores externos
de la Dirección de Información y Estadística de la BMV.

Por: Comunicación Corporativa
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