Historia

Inicios de la Regulación Bursátil en México

En Hablemos de Bolsa te queremos contar los hechos que hicieron posible que hoy en día se tenga una buena regulación bursátil.

En el año de 1886 una sociedad representada por los prestigiosos corredores Aspe y Labadie, instaló un local con el nombre de Bolsa Mercantil de México, la cual comenzó a publicar en el Economista Mexicano, el 22 de enero de 1887, las “Cotizaciones de la Bolsa Mercantil de México”, que continuaron apareciendo hasta finales del siglo; constituido como un centro de operaciones privada y de información acerca del mercado. En ese momento la Bolsa obtuvo reconocimiento oficial.

Las iniciativas previas a 1894 fueron fruto del interés por intervenir de alguna manera en el naciente negocio de los calores mineros e industriales, desarrollando espontáneamente formas de organización y operación, sin más regulación que la que dictaba la honorabilidad y buena fe de los participantes.

La Bolsa de México, en cambio, desde su formación tuvo un enfoque normativo y sólo comenzó a funcionar hasta que sus miembros estuvieron de acuerdo con los estatus y procedimientos que debían regir las negociaciones. Por tal motivo, significaron una base fundamental para poner orden en la operación de valores y en la futura legislación al respecto. A partir de la inauguración de la Bolsa de México se iniciaron formalmente los remates de acciones, con un procedimiento estable y bajo la autoridad de representantes del Consejo.

A principios de 1896 cotizaban en la Bolsa de México solamente tres emisiones públicas y ocho privadas; entre estas últimas se encontraban los Bancos Nacional de México, de Londres y México e Internacional Hipotecario; además de las compañías industriales de Orizaba, Cervecería Moctezuma y Fábrica de Papel de San Rafael.

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Es así, que la disminución de la actividad bursátil se sumó a las dificultades económicas de la institución, provocadas por el retraso de los socios en cubrir el pago de las acciones suscritas, junto a la baja de emisoras y agentes; algunos de los cuales cambiaron su sede de operaciones a la calle de Palmas, en un pequeño local, regentado por don Miguel Calapiz. Sin embargo, pronto se suscitaron problemas entre los concurrentes a esa virtual “banqueta bajo techo” y llegó el momento en que su administrador dejó de pagar el alquiler del local y, por acuerdo del Consejo de Administración la Bolsa de México suspendió sus operaciones el 26 de abril de 1896, en espera de mejores perspectivas.

Lo anterior trajo consigo falta de operatividad y debido a los problemas financieros de la institución, se canceló el contrato de arriendo de la sede de Plateros, aunque los ex-socios se siguieron reuniendo, tanto en sus casas, despachos y salones públicos, como en los tradicionales corros callejeros, conservando el espíritu fundador. Todo esto fue sumando a la necesidad de crear las reglas, políticas y normas que regularan el sector bursátil.

Te invitamos a visitar el Museo de la Bolsa (MUBO), donde encontraras más detalles sobre la historia del mercado de valores mexicano.


1. Información obtenida del libro Cien Años de la Bolsa de Valores en México 1894-1994,
mismo que tiene como base el acervo iconográfico, notas y testimonios del Sr. Ernesto Riveroll González y la participación de los colaboradores externos
de la Dirección de Información y Estadística de la BMV.

 

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